Integración Sensorial

objetivo

“Ayudar a los niños a concentrarse, gracias a la integración sensorial permitiendo que ellos actúen y respondan a situaciones que experimentamos de un modo adecuado, constituyendo la base del aprendizaje académico y comportamiento social. Aportando así significado a la experiencia.”

 

El Programa de Integración Sensorial consiste en estimular los sentidos en un ambiente de estímulos controlados, donde se facilitan la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. A través de la estimulación multisensorial, podemos intervenir positivamente en la adquisición de funciones o capacidades que se han visto mermadas por problemas que aparecen a lo largo del desarrollo. Se busca Promover la maduración del Sistema Nervioso Central a partir de la guía y facilitación de entradas de experiencias sensoriales organizadas, a los sistemas táctil, propioceptivo, vestibular y kinestésico, con el fin de que el niño mejore su participación y su capacidad de desempeño funcional.

perfil del estudiante

La detección precoz de un trastorno en el procesamiento sensorial resulta primordial para prevenir y tratar posibles repercusiones en el aprendizaje, en la autoestima y en las relaciones sociales. A veces los síntomas se pueden detectar ya durante la época de la lactancia, cuando un bebé llora excesivamente, es irritable y tiene problemas con la alimentación o con la regulación del sueño; otras veces será más fácil detectar los problemas entre los 2 y 4 años, cuando observemos una dificultad en el aprendizaje de actividades tales como vestirse, pedalear un triciclo, trepar en los módulos de juego de los parques o manipular objetos pequeños.

  • Bebés y niños que puedan presentar:
  • Evitación de determinadas texturas de ropa.
  • Rechazo a determinados alimentos.
  • Rechazo a ciertos olores.
  • Rechazo a temperaturas frías.
  • Rechazo a presión sobre su cuerpo.
  • Presentar distracción o reacción inusual.
  • Choca con su cuerpo contra objetos de manera reiterativa.
  • Está en constante movimiento.
  • Permanece en una posición poco activa cansándose rápidamente.
  • Pierde e equilibrio frecuentemente.
  • Rechaza sonidos de alta intensidad.
  • Dificultad para aprender nuevas actividades.
  • Se distrae con facilidad.
  • Presenta un carácter impulsivo.
  • Tiene problema para planificar sus tareas y demás.

Síntomas

Si los sutiles síntomas no han sido detectados en edades tempranas, es probable que se observe que existe un problema una vez iniciada la educación primaria, cuando el niño manifieste dificultades con la lectura, las matemáticas y la escritura o con la conducta y la regulación del nivel de actividad y originar una disfunción de integración sensorial.

Dentro de las características que se pueden observar y que da indicio de que puede existir una disfunción o inmadurez en el Sistema Nervioso Central, podemos encontrar las siguientes:

  • Evitar determinadas texturas de ropa, como, por ejemplo: áspera.
  • Evitar determinada comida.
  • Rechazar ciertos olores.
  • Rechazar temperaturas frías.
  • Rechazar la presión sobre su cuerpo.
  • Presentar una distracción o reacción temerosa frente a movimientos comunes.
  • Chocar con su cuerpo contra objetos, de manera reiterativa.
  • Estar en constante movimiento.
  • Permanecer en una posición poco activa, cansándose rápidamente.
  • Perder el equilibrio frecuentemente.
  • Rechazar sonidos de alta intensidad.
  • Dificultad para aprender nuevas actividades, en las cuales utiliza sus brazos y piernas.
  • Distraerse con facilidad.
  • Tender a presentar un carácter impulsivo.
  • Problemas para planificar sus tareas.
  • Cuando algo no le sale bien, se frustra, se pone agresivo o se aísla.
  • Realizar movimientos extraños, no intencionales, con alguna parte de su cuerpo, mientras realiza una actividad.
  • No lograr llevar su mano derecha hacia el lado izquierdo y viceversa.
  • Presenta irritabilidad cuando lo tocan.

PILARES DE REHABILITACIÓN

¿En qué consiste la Intervención?

La intervención en integración sensorial con niños pequeños del Instituto se desarrollará sobre tres aspectos fundamentales:

Educación familiar:

Ayudar a la familia a entender cómo el perfil sensorial del niño contribuye a los problemas que han identificado constituye el primer paso hacia la solución. Entrenar en los padres la habilidad para captar las señales de advertencia e indicios que los niños suelen dar cuando un estímulo sensorial en particular es demasiado irritante, o cuando necesitan mayor intensidad del estímulo para poder orientarse hacia otro, así abrir las puertas para una mejor comunicación entre los padres y el niño, y favorece el desarrollo de éste.

Modificación del ambiente:

Para lograr una mayor sintonía entre las particularidades sensoriales del niño y las demandas y características ambientales, si es necesario, se realizan recomendaciones a los padres de acuerdo con la información que ellos proporciones del ambiente en el cual el niño se desempeña y si es posible que puedan hacer modificaciones en el entorno. Graduar la cantidad y la intensidad de estímulos visuales, táctiles, auditivos que el ambiente ofrece de acuerdo con las necesidades individuales favorece una mayor regulación y participación.

Intervención directa:

Realizar una intervención directa con los niños sea individual o por grupos pequeños máximo de tres niños durante la misma sección, siempre que sea necesario y se cuente con el apoyo de alguna de las madres, debido al cuidado que se debe tener con ellos al utilizar los materiales o equipos de estimulación vestibular, ya que pueden ser del alto riesgo y afectar la integridad física del menor.